Sí, se pueden conseguir gratis, y en más sitios de los que parece. La mayoría de los comercios de tu barrio tira cada semana docenas de cajas de cartón en buen estado, y basta con preguntar en el momento adecuado para llevártelas. Abajo tienes las fuentes que mejor funcionan, cuáles conviene descartar y qué medida necesitas según lo que vayas a embalar.

Dónde conseguir cajas de mudanza gratis

  • Supermercados. La fuente más fiable. Pregunta en atención al cliente o directamente a alguien de reposición, y ve a primera hora de la mañana: la reposición se hace de madrugada y a media mañana las cajas ya están prensadas. Si vas un par de días seguidos y avisas de que volverás, muchas veces te las apartan.
  • Bodegas y tiendas de vino. Las mejores del listado y las que casi nadie pide. Son de cartón doble, están pensadas para aguantar peso y tienen justo el tamaño que necesitas para libros. Si solo puedes ir a un sitio, ve a este.
  • Fruterías. Sirven, pero solo las secas y limpias. Las que han tenido fruta con humedad se hunden a los dos días, y ya te aviso más abajo del otro problema que tienen.
  • Papelerías, farmacias y tiendas de electrodomésticos. Reciben mercancía en cajas resistentes y no suelen tener a quién dársela. Las de electrodomésticos son enormes y perfectas para lo voluminoso y ligero.
  • Grupos de Facebook, Wallapop, Milanuncios y Nolotiro. Alguien que acaba de mudarse tiene tu problema resuelto y quiere quitarse las cajas de encima. Busca por tu zona y filtra por gratis. Es la vía más rápida si necesitas veinte de golpe.
  • Tu oficina. El papel de impresora viene en cajas de tamaño y grosor casi ideales, con asas troqueladas y tapa. Pregunta en administración.
  • Tu empresa de mudanzas. Muchas incluyen las cajas en el presupuesto o te las prestan durante el traslado. Merece la pena preguntarlo antes de dedicar tres tardes a recorrer comercios: si ya vas a contratar el servicio, quizá tengas el problema resuelto sin saberlo.

Qué cajas no deberías usar nunca

Esto no te lo cuenta ninguna tienda de cajas:

  • Cajas mojadas o que lo han estado. El cartón pierde la rigidez y no la recupera al secarse. Parece firme, aguanta el trayecto hasta el camión y revienta al levantarla por segunda vez.
  • Cajas de fruta y verdura. Aquí está el problema real: es la vía de entrada más habitual de insectos y huevos a una casa nueva. Una caja que ha tenido fruta puede llevar mosca, cucaracha o polilla sin que tú lo veas. Si las usas, que sean secas, limpias y para cosas que no vayan a un armario.
  • Cajas de plátano. Están perforadas por diseño para ventilar la fruta, y esos agujeros son exactamente por donde ceden cuando las apilas.
  • Cartón simple para cosas pesadas. Mira el borde: si ves una sola onda de cartón, es simple. Para libros, vajilla o herramientas necesitas doble.
  • Cajas ya reventadas por las esquinas. La esquina es lo que sostiene la caja. Si está abierta o blanda, la caja ya no sirve por mucho precinto que le pongas.

Qué medidas de caja necesitas según lo que vayas a embalar

Las medidas varían algo entre fabricantes, pero en España el sector se mueve en torno a estos cuatro formatos:

Medida aproximadaNombre habitualPara qué
40 x 30 x 30 cmPequeñaLibros, vajilla, herramientas, discos
60 x 40 x 40 cmMediana o estándarUso general: cocina, baño, cajones
60 x 40 x 60 cmGrandeRopa, cojines, mantas, peluches
50 x 50 x 100 cmCaja armario o percheroRopa colgada

La medida de 60x40x40 es la que verás por defecto en casi todas partes, y con razón: es la que mejor equilibra capacidad y peso manejable.

Y ahora la regla que casi nadie conoce y que lo cambia todo: caja pequeña para lo pesado, caja grande para lo ligero. El instinto dice lo contrario, que si tienes muchos libros los metas en la caja más grande. No lo hagas. Una caja grande llena de libros pesa treinta kilos, no la levanta nadie con la espalda recta y el fondo se abre a mitad de escalera.

Pon un tope mental de 20-25 kilos por caja, aunque quepa más. Si tienes que hacer fuerza rara para levantarla, sácale cosas.

Cajas para libros

Caja pequeña, cartón doble, y llenarla solo hasta arriba si son libros de bolsillo. Colócalos de canto, como en una estantería, no apilados en horizontal: sufren menos y aprovechas mejor el espacio. Refuerza el fondo con precinto en cruz antes de empezar a meter nada.

Cajas armario para la ropa

La caja armario o perchero lleva una barra en la parte superior y te permite pasar la ropa directamente de la percha a la caja sin doblarla. Para trajes, abrigos, vestidos o cualquier cosa que se arrugue, ahorra más tiempo del que cuesta. Para el resto de la ropa, una caja grande normal va perfectamente: pesa poco y llena volumen.

Cajas para copas y vajilla

Caja pequeña siempre. Los platos van de canto, nunca apilados en plano, y cada uno con papel entre medias. Las copas, boca abajo y envueltas individualmente, con el hueco entre ellas relleno para que no se toquen. Si consigues una caja con separadores de cartón (las de bodega a veces los llevan), úsala para las copas y te ahorras la mitad del trabajo.

Cuántas cajas vas a necesitar

Como referencia orientativa, para un estudio o un piso de una habitación suelen bastar entre 15 y 25 cajas. Para un piso de dos habitaciones, entre 30 y 45. Para uno de tres, entre 50 y 70. Y para una casa de cuatro habitaciones o más, a partir de 80.

Son cifras aproximadas: dependen mucho de cuántos libros tengas, de si la cocina está muy equipada y de los años que lleves acumulando. Consigue siempre un 15% más de las que calcules, porque siempre faltan al final, y siempre pasa el último día.

Si quieres afinar el cálculo y planificar el resto del proceso, tenemos una guía completa sobre cómo organizar una mudanza.

¿Se puede hacer una mudanza sin cajas?

En parte, sí, y es más razonable de lo que suena.

Las maletas que ya tienes son cajas gratis con ruedas: llénalas de libros, que es lo que más pesa. Las bolsas de vacío reducen el volumen de la ropa de cama y los abrigos a un tercio. Los cajones de las cómodas pueden viajar llenos si los precintas o los envuelves con film. Los cestos de la ropa sucia, las papeleras y las cajas de plástico de almacenaje que tengas por casa son recipientes que ya has pagado.

Lo que no vas a evitar con esto es lo frágil ni lo pequeño: la vajilla, los libros sueltos y los cables necesitan caja. Pero puedes reducir bastante el número.

Preguntas frecuentes

¿En Mercadona o Carrefour regalan cajas?

No hay una política oficial en ninguna cadena, y depende de la tienda concreta. Muchos supermercados las dan sin problema si preguntas en atención al cliente, y otros las prensan en cuanto vacían el palé y no tienen nada que ofrecerte.

¿Cuánto cuesta comprarlas si no encuentro gratis?

Una caja de mudanza estándar suele costar entre uno y tres euros según tamaño y grosor. Los packs completos para un piso salen más a cuenta que comprarlas sueltas. Si el presupuesto de la mudanza te preocupa en general, aquí explicamos cuánto cuesta una mudanza pequeña.

¿Qué hago con las cajas cuando termine?

Véndelas o regálalas en los mismos sitios donde las buscaste: siempre hay alguien mudándose la semana siguiente. Si están destrozadas, al contenedor azul, pero desmontadas y plegadas.

¿Merece la pena que las cajas las ponga la empresa de mudanzas?

Depende de cuánto valga tu tiempo. Recorrer comercios durante varias tardes para ahorrar cuarenta euros tiene sentido si no tienes prisa, y ninguno si te mudas en dos semanas. Si prefieres que el embalaje lo haga alguien, el servicio de mudanza de hogar suele incluir tanto el material como el trabajo.